30 mar. 2010

Lucecillas y nada más

Como un fantasma, sin ser visto, voy publicando y enseñando mis capturas en estos días en los que mi mayor preocupación es tener que recordar darme la vuelta para no churruscarme en exceso por uno u otro lado.

Hoy he ido directamente a por esta fotografía, que no es que sea una maravilla pero tiene una historia.
Empezando por el final, (soy así, me gusta destripar los finales) esta foto fue sacada con la intención de conseguir aquello que un día alguien trataba de conseguir y finalmente me preguntó si sabría cómo hacerlo: "me gustan las luces, quiero conseguir una imagen de las luces, pero nada más, no quiero que se vea lo que está detrás" (vale, en la esquina inferior izquierda se ve algo, pero es que había luces por todas partes y eliminar toda la luminosidad del lugar no era fácil).
Así que cuando vi la decoración de aquel arbolito pensé, aquí están tus luces y ahora las voy a guardar para enseñártelas un día y ese día es hoy.
Yo, desde aquel primer día en el que hablamos del tema, he ido recopilando imágenes de luces en varias ocasiones, algunas ya las he enseñado, aunque no tenían todos los requisitos, pero suponía que con las lucecillas como elemento principal podrían captar su atención.
Hoy intento cumplir con todos sus requisitos (seguro que encontrará algún fallo) y además le añado uno que a mí hace que esas fotos de lucecillas me atraigan más: es el desenfoque.
Aquí no hay departamento de quejas ni atención al cliente, pero en la sección de comentarios atenderé todas las observaciones y faltas que quieras encontrar a la consecución de aquello que tú querías.

29 mar. 2010

Las Cajas Apiladas

Algo que abunda en el que fue mi último destino vacacional son los edificios impresionantes ya sea por su tamaño, sus formas o sus materiales...

Ese fue uno de mis objetivos fotográficos, conseguir imágenes de esas maravillas arquitectónicas... Este que os muestro hoy es conocido como "Las Cajas Apiladas" y fue concebido por una pareja de japoneses que ahora han recibido lo que es considerado el Nobel de la arquitectura.
Lo que me sorprendió de este edificio que alberga el museo de arte contemporáneo de la ciudad es lo olvidado que está tanto él como edificio, como el museo que alberga en su interior(no os puedo decir si vale la pena visitarlo por dentro porque yo no lo hice). La cuestión es que buscando edificios curiosos para fotografiar e impresionarme ante ellos encontré este, pero luego me costó mucho situarlo ya que en todas las guías que manejé no lo mencionaban, como si no existiese.
Es curioso como en las ciudades se crean fama los edificios o cualquier otro punto de interés mientras otros son descolgados a meras atracciones secundarias o directamente olvidados.
En mi memoria guardo con especial cariño diferentes lugares olvidados de cada una de las ciudades que he visitado... emplazamientos que siempre recomiendo y que no podría dejar de visitar si allí volviese. Siempre los encontré de la misma manera; por azar, medio perdido, caminando sin rumbo y sin saber lo que me iba a encontrar y de repente frente a mi me encuentraba con ese oasis. Abres todos los mapas y guías turísticas que llevas contigo intentando saber de lo que se trata, su historia, dónde está ubicado... pero una vez que lo sitúas sólo ves los cruces de calles como si allí no hubiese nada.
Por eso cada vez que salgo de mi Exilio paradisiaco sigo haciendo lo mismo, intentar perderme esperando encontrar mis pequeños oasis.

28 mar. 2010

Cara de Tonto

No es como el famoso cuadro de Escher de las escaleras que no se sabe si suben o bajan... (aunque tampoco sé la duda, toda escalera puede utilizarse para subir o bajar, ¿no?).

La cuestión radica en lo que hagamos nosotros, ¿subir o bajar?
Subir parece un avance, bajar parece un retroceso... y luego está el constante subibaja que te acaba dejando más o menos en el mismo sitio, con la misma cara de tonto pero más cansado de tanta ida y venida.
El punto clave es la cara de tonto, ese momento en el que deseas con todas tus fuerzas que los que te rodean cierren los ojos, porque esa cara de tonto no dura un simple parpadeo... intentas salir con una sonrisa, esa sonrisa tonta que agrava más la cara de tonto que se te acaba de quedar.
"Mierda de escaleras"...sinceramente hay que ser muy cursi y ñoño para pensar semejante frasecita, pero tampoco es plan de llenar el blog de frases malsonantes. Aunque la cuestión es esa, que a ti se te queda la cara de tonto porque pensabas que habías subido escaleras, que habías progresado y habías conseguido llegar al siguiente rellano pero de repente has patinado, has rodado escaleras abajo y te has partido la crisma, pero que te importa la cabeza con la cara de tonto que se te acaba de poner, sí al menos te la hubieses partido de verdad, estarías tranquilo, porque nadie se hubiese fijado en tu cara, pero de esta manera, tanta estupidez concentrada en el rostro es difícil de ocultar.
La frustración radica en todo el tiempo que necesitaste para subir esa porquería de tramo de seis escaleras y que ahora, no eres capaz ni de recordar cómo fue la trágica caída.
Por un tiempo piensas que lo mejor es no moverte de ese descansillo en el que ahora te encuentras con todo el cuerpo dolorido por la caída, recordando tu cara de tonto.
Empezarás moviéndote en paralelo a través de la escalera ficticia que forma la barandilla, te confiarás, cogerás fuerzas, creerás olvidada tu cara de tonto y volverás a intentar alcanzar el piso superior y luego...

24 mar. 2010

Divertido

Sin aún saberlo estaba realizando mis prácticas para poder optar a uno de los trabajos más apasionantes que te puedes encontrar: "Fotógrafo de lo Divertido".

No creo que necesite mucha explicación, creo que el concepto lo deja bastante claro, pero para que no quede ninguna duda daré algún detalle de lo que todo aquel que quiera ser fotógrafo de lo divertido debe conseguir.
Lo primero, debes encontrarte en algún lugar donde la gente esté realizando alguna actividad divertida. Yo no quise empezar poniéndome metas demasiado ambiciosas y comencé por una pista de hielo plagada de patinadores novatos, aficionados, chulitos, temerarios, temerosos... pero que tenían la característica común de reflejar en sus rostros que aquello que hacían les hacía sentirse mejor, se lo pasaban bien, se oían sus carcajadas... no había duda, me encontraba ante algo divertido.
Pero todos podríais darme una lista bastante amplia de acciones, actos, sucesos que os parecen divertidos... eso que no te importaría que fuese tu trabajo, ya que mientras lo haces te sientes radiante, bien pues vosotros nunca podréis llegar a fotografiar como es debido el mundo del jolgorio y la jarana.
Aquellos que aún seguís pensando y que aún seguís leyendo en vez de salir despavoridos a preparar una de esas diversiones sois aptos para la gran misión de: "Fotógrafo de lo divertido".
Nosotros, que ante la noticia de uno de estos eventos de esparcimiento y entretenimiento mostramos la misma increíble reacción que cuando nos cuentan que el precio del barril Brent ha alcanzado los cien dólares, por lo que Wall Street se ha desplomado lo que ha producido una reacción en cadena del resto de los mercados del mundo...nosotros, ya podemos comportarnos como un ser social más, podemos acudir a estos eventos sin temor a ser repudiados por nuestra falta de interés, por nuestra sosez...
Desde ahora somos esenciales, todo evento divertido debe ser retratado, pero aquellos que participan de la diversión no pueden ser los autores de las imágenes ya que su emoción les impide ver lo que sucede con claridad, están demasiado ocupados riendo participando de tanta alegría y desenfreno que pueden olvidar fotografiar el momento álgido del gran fiestón.
Ya no seremos más los sosos de la fiesta, seremos los sosos indispensables de la fiesta. Pero lo mejor es que disponemos de una excusa de valor incalculable cuando, para negarnos a participar en semejante juerga, podamos decir: "no, lo siento, es que yo tengo que hacer las fotos". Nunca más nos obligarán a divertirnos, ¡podremos seguir siendo unos reprimidos!

Desde el principio de esta historia de colgar fotos y contar historias, siempre he intentado no repetirme mucho... Supongo que aún así, con el número de imágenes posteadas y de desvaríos escritos habrá bastantes reiteraciones.

Normalmente no acostumbro a colgar fotografías que contengan el mismo elemento. El caso de hoy es una excepción, y espero, enseguida colgar una más que contenga a estos arcos pertenecientes a un puente que siempre quise fotografiar y al fin conseguí.
Es cierto que entre la primera imagen que ya os enseñé, no tanto de él sino desde, y esta que hoy os enseño no hay muchas similitudes, incluso podría no ser tan fácil saber que están tomadas con sólo unos pasos de diferencia entre ambas, aunque sí con un cambio importante de encuadre.
Sigo sin colgar la fotografía que yo más quería tomar en mi último viaje, porque cada vez que las reviso continúo pensando que me falta la definitiva y aunque eso posiblemente lo piense siempre, al menos, espero, con un poco más de tiempo, decidirme entre las que tengo por una que me acabe diciendo "vale, no soy lo que querías pero, ¿a qué un poco también te gusto?"... ese día, a parte de que quizás me haya terminado de trastornar viendo como una fotografía me habla casi intentando ligar conmigo, ese día postearé una de las visiones con las que siempre soñé.

1 mar. 2010

Bonhomme

Muchas veces he pasado frío tomando fotografías. En una ocasión os conté las sensaciones cuando empiezas a pensar con más o menos seriedad que tus extremidades superiores se acabarán separando del resto del cuerpo, se despedazarán al menor choque fortuito o simplemente reventarán como botellín de cerveza olvidado en el congelador.

Me hubiese gustado quedarme allí, esperando hasta que la nieve dejase de caer y en ese momento volver a tomar esta misma instantánea.
Pero esto que ahora cuento desde la esquina de mi sofá, en aquel momento no era una posibilidad, tan siquiera una ocurrencia, ni pensamiento próximo a él pasó por mi cabeza...
Y es que uno debe plantearse que cuando más del noventa por ciento de tu indumentaria está cubierta por ese manto blanco (tan bonito con un café caliente desde el otro lado del cristal) detenerse un par de minutos puede significar que te acabes convirtiendo en un hombre de nieve viviente. Esto me lleva a pensar en todos los "Bonhommes" y en sus diferentes estados:
  • Primero está la fase de creación, en la que normalmente personas adultas para sus hijos o enamorados que no tienen nada mejor que hacer deciden amontonar nieve para dar un hermanito en el primero de los casos o imaginar cómo es tener un hijo en el segundo. (La otra forma de creación es la del atontado que quiere hacer "la fotografía perfecta", en cuyo caso sólo necesitamos al atontado).
  • Luego llega el momento de la foto. Siempre, una vez terminada semejante obra de ingeniería, hay que dejar constancia de nuestro logro para lo cual; el padre de la criatura, o el enamorado donará algunas de sus prendas de abrigo y así conseguir una mejor imagen y de paso que su hij@ o enamorada vea lo valiente que es. (En el caso del atontado las fotos las realizan los transeúntes que por allí pasen mientras comentan lo bien conseguido que está y cómo es posible que le hayan dejado la bufanda puesta con el frío que hace. Irónicamente el atontado se queda sin la mejor foto de un "bonhomme" que jamás podría haber obtenido).
  • Finalmente y como último paso en la vida de un "bonhomme", una vez han terminado las sesiones fotográficas y todos se sienten orgullosos, felices y aún más enamorados (aunque no sientan el contacto del otro debido a la congelación de las manos) todos parten abandonando al hombrecito a su suerte. Y su suerte siempre es la misma, algún adulto que no tiene a quien demostrar su valía o algún necesitado de amor celoso de no haber disfrutado él de la congelación de manos en compañía de su amada le arranca la cabeza disfrutando incluso más que si lo hubiese construido. (En el caso del atontado todo acabará transcurriendo del mismo modo. Así, gracias a la congelación su cuello se quebrará con facilidad. La sorpresa se la llevará el demoledor cuando empiece a advertir que la nieve toma un extraño color rojizo. En ese momento se da cuenta que acaba de vivir la típica anécdota con el atontado de la foto. Aprovechará para quitarle la cámara y en ese momento, antes de huir, se dará cuenta de que ha dejado de nevar y hará realidad el sueño del atontado).

26 feb. 2010

Buscando el final!

Otra de las cosas que fui buscando constantemente era una visión diferente de los edificios, esos enormes rascacielos de cristal, hormigón... (no quiero profundizar, que sino luego el Demonio me reprende por la falta de tecnicismos y las incorrecciones). Esta vez seguí sus consejos y me impresioné, y de qué manera.

Quizás la sensación más imponente con relación a los rascacielos se produjo el mismo día de la llegada. En el camino del aeropuerto al hotel, como buenos aventureros cogimos el tren y el metro para desplazarnos. En el tren por los barrios periféricos de los grandes gigantes lo único que se veían eran esas típicas casas unifamiliares con sus jardines que todos conocemos de tantas series y películas.
Luego bajo tierra, el paisaje no es muy bonito, de hecho, la suciedad del metro es un tema a parte del que se podría hablar largo y tendido, de eso y de las ratas tamaño vaca frisona que allí viven, algún día os contaré como un día una me saludó y me dijo que me encontraba en el andén contrario a la dirección que yo quería tomar, tan simpáticas y amables como grandes, eso es cierto.
A lo que iba, la salida de la boca del metro fue realmente impresionante. Al llegar al último tramo de escaleras y sentir las luces de la urbe alcé la cabeza para ver lo que esa ciudad nos ofrecía... estaba totalmente rodeado de gigantes que te hacían sentirte pequeñito (nada que ver con el colega que va a Eurovisión) tanto a mí mismo como a todo aquello que había visto hasta entonces.
Desde ese momento fui enfocando todos esos monstruos siempre con la intención de captar esa sensación de gigantismo (vale sí, tenías razón no tiene nada que ver con lo que se siente cuando uno está realmente debajo). Aún así creo que algo de la magnitud de su tamaño sí se percibe. Pues ya está, un emblema más de la ciudad con el que ya he cumplido, aunque no sea su visión más clásica y haga parecer antinatural al arbolito que casi nunca ve el sol gracias a su colosal vecino.

25 feb. 2010

Ruido y Luces

Se supone que una fotografía con ruido no es una maravilla de foto, aunque siempre hay excepciones y no lo digo por esta, pero a mí me gusta.

Otra cosa que siempre me ha atraído de muchas fotografías que he visto es el ligero desenfoque que hace dar un toque especial a las luces multicolores que las ciudades nos ofrecen cuando el sol se oculta.
Lo peor para conseguir esta imagen fue el tener que situarme de espaldas al tráfico y colocarme en mitad de uno de los carriles de la calzada viendo como, justo antes de disparar, los discos que estaban en rojo pasaron al verde y una jauría de taxistas con ansias de llegar hasta su destino o a la siguiente mano levantada que les solicite se aproximaban hacia mí.
La verdad es que desde el punto de vista del peatón he sentido que en esa ciudad son los viandantes mucho más peligrosos que los propios coches, ya que todo el mundo atraviesa las calles en cualquier momento y a su propia velocidad sin preocuparse por los coches. Deben ser de esa clase de gente que piensa: "ellos tienen freno, ¿no?.... pues que lo utilicen". Evidentemente a alguien de pueblo como yo, esa despreocupación de mirar el color de un semáforo es el paraíso.

24 feb. 2010

Taxi

Cuando supe que me iba a escapar a esta ciudad, pensé en una fotografía que quería conseguir, una de las imágenes más famosas de esta enorme urbe y que he visto en libros, películas, postales, de día, de noche...

Esa imagen no es la que veis, ésta la tomé mientras me dirigía a la consecución de aquella que yo tanto quería... hubo que pasar frío, soportar el molesto viento y un largo paseo hasta el alcanzar el marco que yo deseaba.
Si os digo la verdad, una vez que he visto todos los fotogramas que allí tomé, sigo pensando que hice pocas y que me falta la toma definitiva, unos pasos más en alguna dirección, no sé... cuando acabe decidiéndome cuál es la que me gusta, la colgaré.

Para no cambiar la temática de estos días, la foto de hoy vuelve a mostrar algunos de los iconos de esa ciudad, esos clásicos que aunque muy vistos siempre tienen algo de encanto, o eso creo.
No sé si fue la primera vez que vi esta clase de retoque, pero si que es el primer recuerdo de él que tengo... era una fotografía de esta misma ciudad y con uno de esos miles de taxis que están por todas partes y aquel, como este, con su color amarillo sobre el blanco y negro. Desde entonces intenté conseguir este efecto que alguna que otra vez ya os he mostrado y que como os he dicho ya, es prácticamente lo único que se hacer con los programas de retoque.
Esta era otra de esas fotos que quería tener, la busqué y en muchas ocasiones apuntaba buscando que estos taxis cruzasen por mi encuadre para poder realizar esta pequeña transformación. Y es todo lo que tengo que decir sobre esto.

23 feb. 2010

El lago helado

Me he venido arriba, cuelgo una foto después de tanto tiempo y me decís que es bonita y claro, me vengo arriba y pienso ¿y si cuelgas otra y también gusta?... como Forrest Gump cuando empezó a correr que pensó que sí había llegado hasta el final del pueblo podría llegar al final del condado, luego al final del estado y así se pasó más de dos años corriendo. No creo que yo esté tantos días seguidos publicando, quizás hoy sea el último y vuelva a dormitar o quizás siga una semana, no lo sé.

Esta instantánea (que rica la sopa de sobre) también pertenece a esta última escapada de la que tengo a la vez muchas y pocas fotos, me explico...
Soy un poco compulsivo con la cámara de fotos, es decir, voy caminando veo algo que me atrae y lo fotografío, cambió un poco el encuadre y lo vuelvo a retratar, doy un par de pasos más y una foto más para la tarjeta de memoria, y cien metros más adelante me doy la vuelta y creo que esta será la mejor perspectiva y dos o tres tomas más quedan almacenadas... Luego las empiezo a examinar, las veo hacia delante y hacia atrás, intento decidir cuál es la mejor, cuál la que más me gusta, cuál la que más gustará a los demás y al final llega la decisión y cuelgo una con lo que un buen puñado de ellas (por ser más o menos la misma foto) quedan descartadas de ser colgadas ya que intento no repetirme mucho, así que posiblemente dentro de un par de fotos colgadas más pensaré que ya no me queda ninguna digna... pero bueno, después de tanto rollo aquí os dejo esta imagen que por cierto, ahora estoy empezando a pensar que quizás alguna de las que saqué unos pasos antes o después sea mejor que esta, así que voy a dar al botón de publicar entrada antes de que me arrepienta.


Está claro que con esta fotografía no voy a ganar ningún premio a la originalidad, algo que podrán corroborar las más de cincuenta cámaras que con sus respectivas personas observando por sus objetivos(¿cámaras que dominan a las personas? quizás sirva para un guión de película freak) se encontraban a mi alrededor en ese momento y las cientos de ellas que por ese lugar pasan cada día también.
La cuestión es que después de esta última escapada, muy productiva en imágenes, (cuantitativamente, el tema de la calidad ya es otra cosa) quería imperiosamente colgar alguna, pero aún no me ha dado tiempo a saber cuál o cuáles de ellas me gustan más, por lo que opté por la solución rápida y fácil: escoger algo que parece siempre atraer,y a pesar de no sorprender y que cualquier chimpancé con una cámara digital compacta pueda retratar, atrae y parece no disgustar a nadie. (Y si ya en el guión de la película podemos incluir a algún chimpancé haciendo fotografías, ya tenemos un éxito asegurado).
Espero, en breve, poder enseñar algo que sólo los chimpancés más listos pueden fotografiar.

20 ene. 2010

Azul

Con mucho retraso respecto de lo previsto, vuelvo con esta fotografía que por alguna extraña razón a mí me gusta. Digo lo de extraña porque desde mi anterior post ya pensé que tenía que colgar esta, pero me causaba muchas dudas... es una fotografía que me gusta pero que me hace pensar que al resto del mundo no le va a gustar. Finalmente me he decidido a hacerlo, no por pensar que lo importante es que me guste a mí, ya que yo puedo ver esta fotografía cuando quiera y siempre que cuelgo una imagen intento que alguien piense: "no esta mal esa fotografía"; la he colgado aplicando la regla de: "si a mi me gusta, a alguien más le tendrá que gustar"... ya sólo falta que ese alguien de mis mismos gustos y/o mismas rarezas (nunca se saben las razones por las nos parecemos en algo) pase por aquí.
Y respecto de lo del retraso que hablaba al principio, sucede que cada vez más me ocurre en todas aquellas tareas que "debo" realizar pero no tienen un horario predeterminado y fijo, con la posibilidad añadida de alteración por mi parte, son constantemente torpedeadas por mi propia dejadez. Es cierto que algunas de esas tareas no son de mi agrado, como llamar por teléfono a todos aquellos que no están a mi lado (me gusta el cara a cara, odio el teléfono). Pero hay otras que sí me gustan, y mucho; como sentarme frente al teclado a ver si se me ocurre algo que inventar a partir de una imagen, terminando hablando de cualquier cosa sin relación con ella.
Quizás el hecho de tener alguna que otra obligación más de lo que en mí es habitual (con las que extrañamente y teniendo en cuenta mi historial estoy cumpliendo a rajatabla) hagan que llegado el momento de relax me lo tome como tal, en el sentido más estricto, y disfrute de la comodidad de la esquina de mi sofá y ahí tirado como un despojo empiece a susurrarme a mí mismo: "dentro de un rato"... para varios ratos más tarde me diga..."mañana sin falta"... y un par días después...
Así que hasta dentro de un par* de días...

*Tomar lo del "par" no en su sentido literal, sino en el de mi amado Exilio de: "una cantidad indefinida y variable según los interlocutores").


9 ene. 2010

El Sendero


Yo nunca me había dado cuenta, pero es cierto que había fotografiado multitud de caminos y senderos, que en las tres dimensiones de la realidad sobresalían y quedaban perfectamente enmarcados; te atraen de tal forma que lo retratas tratando que esa senda sea el eje central de la toma, que sea el conductor que te lleve al resto de los elementos. Pero luego cuando observas las dos dimensiones de aquella realidad te das cuenta que en la mayoría de las ocasiones esa vereda que querías fuese la guía de aquellos que observasen la imagen aparece difusa e, incluso a veces, se confunde con el resto del terreno.
Desde aquel día que me hice consciente de este hecho he tratado de conseguir que alguna pista se convirtiese en el centro de mis capturas y hoy por fin me siento satisfecho al observar esta imagen y sentirme guiado por este sendero que ahora cada uno puede seguir buscando su propia meta.

4 nov. 2009

El Cuervo

Quizás era mi locura o quizás ocurrió realmente... ya nunca lo sabré. Yo, al menos lo inmortalicé y, a veces, lo miro y espero escucharlo de nuevo, susurrando su única frase, la única que él sería capaz de pronunciar.

No sé porque me trae el otoño esta foto, pero así es. Mi querido compañero parece anunciarme que todo cambia, que los calores se escaparon y el encanto del frío nos atrapará a todos... las largas noches, los paseos bajo las farolas, abrigados, sintiendo el frío en la cara que parece acabará por rasgarse, el placer de entrar al calor de un bar que te acoge con el intenso aroma a café, la cálida taza a la que te abrazas deseando robarle hasta la última de sus calorías...
Vuelvo camino a casa, dispuesto a encogerme bajo la manta que se convierte en el más preciado de mis bienes, en ese pequeño paraíso que me atrae y atrapa... la jornada se acaba, me dispongo a acostarme, pero algo me hace ojear la solitaria calle en penumbra antes de dejarme llevar por Morfeo... allí está otra vez, en la verja del viejo caserón... estoy convencido de que es él a pesar que el razonamiento me dice que será otro cualquiera... abro con miedo a que el gélido viento penetre en mi guarida y que aquello que una vez le oí decir se vuelva a repetir... nunca lo confesaré, pero mataría asegurando que ese misterioso compañero me volvió a decir lo único que alguien como él se atrevería a decir: "Nunca más".

Cuando tomé esta fotografía esto era lo que pretendía exactamente, bueno más o menos.... Empiezo de nuevo y me intento explicar mejor. Cuando me encontraba frente a este canal, y me dispuse a archivarlo en mi historial de "allí estuve yo" me parecía una imagen perfecta para redimensionar y así, tratar de darla una mayor amplitud procurando visualizar mejor lo que yo veía y de la manera en la que lo veía... por eso y porque las panorámicas me atraen mucho y me parecen muy llamativas os la presento en este formato...

El resultado final no es el que más me ha convencido pero, como creo que ya dije en alguna ocasión, no soy bueno con los retoques fotográficos y justificándome, aún un poco más, lo he realizado con un programa que no había utilizado con anterioridad y en el que me he desenvuelto, si cabe, peor que en otros que conocía medianamente...
En resumen, como no quería volver a desaparecer antes de haber llegado, hoy me decidí a dejar de dar vueltas intentando mejorar esta imagen o buscando otra y aquí os la dejo... ¡otro día será mejor!(Espero)

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